La justicia rionegrina le otorgó prisión preventiva domiciliaria a Gonzalo Segobia, con tobillera electrónica en su domicilio ubicado en Balsa Las Perlas. El acusado volverá a instalarse cerca del lugar donde asesinaron a Silvia Cabañares. Si bien se declaró admisible el recurso contra esta decisión presentado por la querella de la familia, este fue con carácter devolutivo, es decir que se revisará la decisión de la jueza con Segobia en su domicilio. Dicha audiencia se iba a realizar este 24 de abril, pero fue suspendida a pedido de los defensores de Segobia por superposición de agenda.
Para la familia y las organizaciones que acompañan esta lucha es una manifestación de impunidad. Ocurre que se produce luego de que el propio Segobia reconociera en otro juicio la tenencia de armas de fuego. Así, decimos impunidad porque la domiciliaria representa un mensaje intimidante para los testigos, donde muchos de ellos están en situación de calle o vulnerabilidad. Y para la familia que debe soportar esta realidad, ya que Segobia no actúa solo, sino que forma para de una red del crimen organizado.
Asimismo, la semana que viene tendrá lugar la audiencia donde se debatirá la revisión de la domiciliaria ya estipulada. Pese a ello, la lucha por Justicia no solo se concentra en este aspecto. Gonzalo Segobia fue participe necesario. Faltan los demás responsables que actúan en Neuquén. Por ello, es central la responsabilidad de la justicia neuquina y el gobierno provincial. Los asesinos de Silvia viven, actúan o son de Neuquén.
Esta información cayó muy mal en el entorno familiar de Silvia y en las organizaciones que acompañan el reclamo por justicia, que en los próximos días realizarán nuevas acciones para visibilizar ese reclamo.































